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Libro "La educación artística no son manualidades", de María Acaso

    Artículo sobre el libro: “La educación artística no son manualidades. Nuevas prácticas en la enseñanza de las artes y la cultura visual". Autora: María Acaso. Editorial: Catarata. Edición: 2009.

 

            Para empezar el título ya sorprende.  Pocas son las personas capaces de plantearse el grado de certeza que encierra este, ya que estamos acostumbrados a una escuela donde la hora de Plástica es para hacer manualidades, no arte. Y normalmente con la intención de utilizarlas como regalos del “Día D” (día del padre, día de la madre, día del hambre, etc.)

            Con el devenir de los tiempos y los cambios legislativos encontramos un nuevo avance en la LOE: el área de educación artística se compone de 4 bloques de contenidos. Dos de ellos que competen a la observación, creación y expresión plástica. Y los otros dos relativos a la música. Como primer avance está bien. Habrá que ver qué se hace luego en las aulas respecto a esos bloques de contenidos, claro.

 

            Pero, sigamos con el libro de María Acaso.

 

            Se agradece que sea una profesional en Didáctica la que nos instruya en los cambios producidos en la cultura visual dentro de nuestro sistema educativo, y a pie de calle, ya que, como futura maestra, veo muy necesarios los libros en los que se nos explican el cómo y el porqué del acaecimiento de estos cambios y las posibles soluciones desde diferentes ópticas.

 

            La autora comienza analizando la destrucción de los pilares de la educación artística: el lenguaje visual, la pedagogía, las artes y la cultura visual (estos dos últimos unidos en un todo). Para ello se vale del cuento de los tres cerditos y, metafóricamente, compara cada pilar con cada una de las casas del relato.

En el primer capítulo nos anuncia el primer peligro: se ha hiper-desarrollado el lenguaje visual a causa de una mala canalización de los desarrollos técnicos, del mal uso del espectáculo a la hora de transmitir mensajes visuales y del aumento del hiperconsumo.

En el segundo analiza el “lobo” del avance excesivo de lo que ella considera “Pedagogía Tóxica” (y yo también) según lo describe en este documento. Difícil capítulo para un docente. Habla de la hipocresía de las programaciones y los nuevos modos de educar de profesores con rígidas mentes (currículum ficticio); de la televisión como principal agente educador del siglo XXI; de la deficiente formación de nuestros propios formadores; y de un sinfín de temas cuanto menos espinosos. Así pues, hago un inciso en mi redacción para romper una lanza en favor de aquellos que perteneciendo a una organización o sistema concreto son capaces de enjuiciarlo, analizarlo y mejorarlo en pos de un bien social mejor. Todo a costa de las consabidas repercusiones que, seguramente, conlleva dentro de tu entorno laboral defender los ideales con los que te sientes comprometido. Más aún si es en educación.

El último peligro que analiza es el daño que hizo la exposición “Sensation” de Charles Saatchi, en 1997. Según María Acaso, a raíz de esto, las artes visuales son “víctimas consentidas” de la espectacularidad y del dinero que ésta deja.

 

De todos, el capítulo en el que me gustaría hacer hincapié es el 5: “Retando a los Retos”. Partiendo de la consciencia de que el hiper-desarrollo del lenguaje visual y el de la Pedagogía Tóxica han afectado sobremanera al área de educación artística, María Acaso propone detectar y afrontar los retos que supone impartir una educación de calidad (lo que ella recogerá en su “currículum-placenta”).

De entre estos retos destaco:

-Enseñar la diferencia entre realidad y representación: por desgracia, nuestros jóvenes (mayoritariamente) no consiguen distinguirlas. Y por eso nos encontramos con un índice alto de interesados en participar en “realities” o concursos de canto que les catapulten a la fama sin tener que esforzarse, aprender, tener talento ni nada.

-Incorporar los procesos de análisis como procesos base: considero que no es posible crear sin haber analizado antes. Al igual que nos sucede a la hora de tomar decisiones, que deberíamos pensar y sopesar las opciones antes de decidirnos a emprender algo, así debería ser nuestra educación. Hacer conscientes a las personas de lo que se sucede a su alrededor es una buena manera de educar en la libertad de elección, respetando, por supuesto, la diversidad.

-Entender que los procesos de análisis y producción de productos visuales están relacionados con la creación de conocimiento: que los mecanismos que empleamos para conocer algo también están en los procesos que empleamos para producir y analizar productos visuales. Hay maneras diferentes para “ejercitar la mente” que completar sudokus.

-Reconocer que la educación artística tiene cabida en todos los lugares de desarrollo del lenguaje visual (no sólo en centros educativos): porque educar, sobre todo en este campo, no es para los alumnos que acuden a centros educativos, sino para la sociedad en conjunto. Es más, ahí donde llegue la tele se transmitirá un mensaje, y qué mejor que el mensaje forme y transforme a las personas.

 

            Y con esto acabo mi pequeña aportación al cambio que propone esta lectura. Quiero agradecer nuevamente a la autora de este libro todas las reflexiones que ha plasmado en él y su interesante aportación de soluciones a los problemas educativos que nos rodean; y a Ángeles, mi profesora, por haber propuesto este libro como trabajo de clase.

 

 

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